Tóxicos en los cosméticos, ¿verdad o mito?



Los cosméticos forman parte de nuestro día a día, de nuestra higiene personal. Ducharse, lavarse los dientes, maquillarse, rutinas de cuidados de la piel, entre otros muchos hábitos que tenemos totalmente interiorizados y que disfrutamos de llevarlos a cabo. Pero, ¿usamos los productos adecuados?


Muchas son las voces que se han alzado para denunciar públicamente los ingredientes tóxicos que se utilizan en la industria cosmética. Seguro que te estarás preguntando si esas denuncias son verdad o una leyenda, pues, desgraciadamente, son una realidad.


Según Greenpeace, una mujer puede consumir una media diaria de 12 productos cosméticos, aproximadamente, con 160 ingredientes distintos. En el caso de los hombres, la mitad de productos. La piel absorbe todo lo que toca y entra en contacto con ella, siendo a veces los cosméticos que utilizamos nuestros peores enemigos.


Mejorar la imagen de los productos, potenciar su color y aumentar su durabilidad, son los objetivos primordiales de estos ingredientes tóxicos tan perjudiciales para nuestra piel y nuestra salud.


Esta es la razón por la que siempre debes revisar con atención las etiquetas de los productos cosméticos que quieras adquirir. Este es un listado de ingredientes que deben hacer saltar las alarmas cuando vayas a comprar:


  • Sodium Laureth Sulfate / Sodium Lauryl Sulfate: se usa en cualquier producto que haga espuma como geles, champús, pastas de dientes, jabones. La elevada concentración de sulfatos en un producto de uso diario y su uso continuado puede generar problemas de irritación y tirantez en la piel, sequedad o incluso caída de cabello.

  • Siliconas: las encontramos tanto en champú como en gel de baño y su principal función es la de crear una capa sobre el cabello o la piel evitando que esté en contacto con el exterior. Su uso prolongado provoca que el cabello se ensucie con mayor facilidad generando dependencia a ese producto que a su vez deterioran las fibras capilares y el cuero cabelludo. Para retirar las silicona del cabello, necesitamos productos con sulfatos los cuales son todavía más agresivos para el pelo dañándolo de manera irreparable. Estas sustancias no son ecofriendly, tardan años en descomponerse, no se degradan y se acumulan en el medioambiente.

  • Triclosan: están presentes en productos antibacterianos como jabón, desinfectante de manos, desodorantes, pasta de dientes, y cosméticos. Pueden interferir en las funciones hormonales. Actualmente, se está evaluando como disruptor endocrino y como persistente, bioacumulativo y tóxico.

  • Formaldehídos: se utiliza en esmalte de uñas, champú, gel de baño, pegamento de pestañas, productos para el cabello y tratamientos de fijación. Reconocido como un cancerígeno, está vinculado a los cánceres de pulmón, linfoma de Hodgki, la leucemia y leucemia mieloide. Varios estudios lo han conectado, además, con irritaciones, asma y problemas reproductivos.

  • Parabenos: los podemos encontrar en casi todos los tipos de producto para el cuidado personal. Se utilizan por su efectividad como conservante y por sus propiedades bactericidas y fungicidas. Son disruptores endocrinos y se han relacionado con problemas de fertilidad y de cáncer de mama.

  • Ftalatos: Se encuentran en fragancias sintéticas, esmalte de uñas, spray para el cabello. Experimentos de laboratorio han demostrado que, aunque no es un cancerígeno por sí mismo, puede aumentar la capacidad de otros químicos de causar mutaciones genéticas.

  • Perfumes sintéticos: los tenemos en las cremas faciales, en productos capilares y también en desodorantes. Algunos de los problemas causados por estas sustancias químicas incluyen trastornos hormonales, dolores de cabeza, mareos, erupción cutánea, hiperpigmentación, tos violenta, vómitos, irritación de la piel.

  • Propilenglicol y polietilenglicol (PEG, PPG): cosméticos, toallitas de bebé, loción, pasta de dientes, champú, desodorantes, son algunos de los productos en los que se encuentran. Si el cuerpo absorbe una gran cantidad de Propilenglicol puede provocar graves problemas de salud, incluyendo el hígado, el corazón y el sistema nervioso central.

  • Aceites minerales / Parafina: se utilizan en lugar de los aceites vegetales por su precio más económico. Están presentes en aceite de bebé, bálsamo para los labios, lápiz labial, brillo de labios, máscara de pestañas, cremas hidratantes, corrector, base, polvo facial, gel para el cabello, gel de baño, sombra de ojos, tratamientos de parafina, vaselina, y acondicionador para el cabello. Con el paso del tiempo acaban resecando la piel y propiciando la aparición de acné e irritaciones. Según el producto, podemos llegar a ingerirlas y estas se almacenan en riñones e hígado.

  • Sales de aluminio: Se trata de un antitranspirante artificial que tapona las glándulas sudoríparas consiguiendo así reducir la cantidad de sudor. Tienen la capacidad de penetrar en la piel favoreciendo la proliferación de enfermedades degenerativas. El cáncer de mama también se ha vinculado a la toxicidad del aluminio.

Estos son solo unos cuantos, ya que, desafortunadamente, existen muchísimos y, además, se esconden bajo diferentes nombres para que no sean reconocidos. Asusta, ¿verdad? No solo el riesgo que estamos corriendo con nuestra salud al aplicarnos estos productos, sino la manera en la que estamos contaminando el planeta consumiendo estos cosméticos.


Lo barato sale caro

¿Qué solución hay?


Pues es más sencilla de lo que parece, en primer lugar, hay que fijarse siempre en las etiquetas, leer los ingredientes y, si es necesario, buscarlos para saber a ciencia cierta que estamos consumiendo. Hay apps que son de gran ayuda para detectar tóxicos.


Consumir productos que han sido elaborados con productos naturales, no testados en animales y que cuidan el medioambiente. Por ejemplo, en el caso de los productos para el cabello, una alternativa ecofriendly y eficaz son los aceites y ceras vegetales.


La experta en tóxicos, Estefanía Ferrer, CEO de Lico Cosmetics, es ingeniera química especializada en formulación y alta cosmética. Aporta su granito de arena con un proyecto que busca mejorar la vida de sus clientes mediante el cuidado de la piel y del medioambiente. Para sus productos utilizan ingredientes naturales combinados con activos eficaces que en algunos casos son naturales y en otros son sintéticos, pero siempre son veganos. No usan parabenos ni productos tóxicos que hemos detallado anteriormente. Además, siempre eligen ingredientes COSMOS, apostando por los ECO y biodegradables.


¡Sé parte del cambio y apuesta por la concienciación del respeto hacia las pieles y el medioambiente!

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